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    Cinco modelos que fracasaron en el 2015

    Cadillac ELR

    Por Enrique Kogan (@autos_enrique)

     

    Rara vez un ejecutivo de una automotriz admite que su producto es un fracaso. El caso más peculiar me tocó cuando entrevisté a un ejecutivo de General Motors y le pregunté si el Pontiac Aztec iba directo al fracaso.

    Su respuesta fue: “las personas que lo compren estarán satisfechas”. Nunca más vi a ese ejecutivo de GM, ni creo que nadie que haya comprado el Aztec se haya sentido satisfecho.

    Para crear un modelo se necesita de tres a cinco años de desarrollo, estudios, reuniones y grupos de enfoque, y para un producto que ninguna cantidad de inversión publicitaria puede rescatar, como lo fue el Aztec, mi pregunta es:

    ¿Cómo podría tanta gente estar equivocada acerca de algo que puede costar hasta mil millones de dólares para llevar al mercado?

    Pero lo más sorprendente es que nadie es despedido por estos fracasos. Tal vez por eso los ejecutivos de las compañías automotrices parecen cambiar de trabajo o de división cada dos años, para no asociarse con un fracaso.

    Este año hubo varios de éstos en la industria automotriz. Quizá pasó por varias razones: vehículos fabricados en otros mercados con diferentes gustos, feos diseños, mala publicidad y reseñas, y otros son simplemente porque no les han gustado al consumidor.

    Un ejemplo: el Cadillac ELR, el modelo más publicitado de GM en el Auto Show de Detroit de 2014. Basado sobre la plataforma del eléctrico Chevy Volt, cuesta más de 70 mil dólares. Hasta noviembre, Cadillac había vendido sólo 889 de este modelo.

    La lista de los 5 más grandes fracasos de este año incluye marcas asiáticas, europeas y americanas.

     

    Aquí tiene la lista completa:

     

    Fiat 500L

    En la carrera de la automotriz italiana en llevar más modelos a la sala de exposición, quiso imponer el 500L. Pero sus ventas bajaron un 31% en 2015. Un famoso crítico de automóviles de Estados Unidos lo definió como el “carro de un payaso”.

    El que haya probado el carro sabe que es un vehículo de los tantos que pululan en Europa, y hecho para un consumidor que no se fija mucho en detalles, ni tiene gustos específicos. Más bien se debería vender en Europa del Este, donde lo pueden comparar a un Trabant. En Estados Unidos solo al que le gustó el Pontiac Aztec le pudiera caer bien un 500L.

     

    Cadillac ELR

    Este modelo eléctrico de dos puertas quiso ser el Tesla de Detroit, pero le salió bastante mal.

     

    Honda CR-Z

    El CR-Z ha sido un noble intento de hacer un híbrido buscando algo más deportivo, pero el mercado no ha respondido a la idea. Menos de 3 mil se vendieron en el 2015. Es raro que una empresa que ha perfeccionado sus modelos como el Civic, Accord, CR-V, Pilot y Odyssey, haya caído en el CR-Z.

     

    MINI Coupé

    La coupé MINI se parece a un casco de fútbol americano. No sé qué quiso hacer la automotriz inglesa con este modelo, pero ya no va a volver en el 2016.

     

    Scion iQ

    Con la llegada del Smart, vino también su competencia, el iQ.  Pero estos autos de ciudad no han cuajado mucho en América, y si el primero no funcionó como se esperaba, el que le siguió, menos. Toyota sacó el iQ de su línea para el 2016.

     

     

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