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    Ford cambiará la manera en que usted gire el volante

    Ford.AdaptiveSteering_

    Por Enrique Kogan (@autos_enrique)

     

    Cuando el nuevo Ford Edge llegue a los concesionarios a finales de este año, Ford presentará una nueva tecnología innovadora que redefinirá el concepto del manejo de la energía.

    La dirección adaptativa (o adaptada, como la quiera llamar) de Ford hace que sea más fácil para los conductores maniobrar un vehículo a baja velocidad, al tiempo que lo hace más divertido de conducir y ágil a altas velocidades.

    La dirección adaptativa cambia la relación entre las acciones del conductor en el volante, controlando el número de vueltas y cuánto giran las ruedas delanteras.

    En vehículos sin la tecnología, esta es una relación de dirección fija. Con dirección adaptativa, la relación cambia continuamente con la velocidad del vehículo, con la optimización de la respuesta de la dirección en todas las condiciones.

    A velocidades más bajas se necesitan menos vueltas del volante. La dirección adaptativa hace al vehículo más ágil y más fácil de controlar.

    A velocidades de autopista, el sistema optimiza la respuesta de la dirección, dejando que el vehículo reaccione más suavemente a cada entrada de dirección.

    Así, a velocidades más bajas, como por ejemplo maniobrando en calles estrechas de tu ciudad, o a la hora de estacionarse, el sistema imprime mayor giro a la rueda, por lo que no hace falta girar tanto el volante. Y por el contrario, a velocidades más altas, como en la carretera, el sistema optimiza aún más la respuesta del volante, permitiendo que el carro responda de manera más suave.

    El secreto del sistema reside en alojar un mecanismo de precisión integrado en el propio volante que no implica ningún cambio respecto al sistema tradicional de cualquier vehículo. Dicho mecanismo está compuesto por un motor eléctrico y un sistema de desmultiplicación que añade o reduce los giros del volante en función de la velocidad.

    El sistema, creado en colaboración con ingenieros de TKAG, un proveedor de automoción con sede en Alemania, utiliza un “actuador” de precisión controlada colocado en el volante, y no requiere el cambio de sistema de dirección tradicional de un vehículo.

    El actuador, un sistema de motor y engranaje eléctrico, esencialmente puede añadir o restar los movimientos del volante. El resultado es una mejor experiencia de conducción en todas las velocidades, independientemente del tamaño del vehículo o la clase.

    El sistema vendrá estándar en el Edge Sport y disponible en el modelo Titanium del Edge, y estará disponible para otros vehículos de Ford y Lincoln en el futuro. También llegará a Europa, inicialmente en el Ford S-MAX y Galaxy.

    Ford dice que la relación de dirección cambia continuamente con base en la velocidad del vehículo; los vehículos sin un sistema de este tipo tienen una relación fija.

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